Ella solo quiere que le seas indiferente, que cuando te vea no piense siempre lo mismo: “Como te echo de menos…”, que cuando te hable luego no tenga la misma sensación de siempre (añoranza por pasar una de esas fantásticas conversaciones que teníais hace un año), y que cuando pongan en público “vuestra” canción, no diga inmediatamente: cámbiala por favor, ya que no es capaz de escucharla en público, sólo la escucha cuando está sola, la canta al compás de la letra y a la vez recuerda en cada frase un recuerdo de esa relación que tan mal acabó. Y me dice, que a pesar de ese final, no se arrepiente de la relación, ya que estuvo feliz todo el tiempo.
Y, ¿sabes qué? También me dice que no la duele todo lo que siente por ti, lo único con lo que no puede, es el echarte tanto de menos, echar tan de menos esa relación. Yo la digo que no sea tonta, que se olvide ya de ti, que debe rehacer su vida; ella me dice que ya lo sabe de sobra y que por mucho que extrañe la relación, no quiere volver a pasar por lo mismo. Por eso sé que intenta rehacer su vida (desde hace ya un tiempo), pero no sé que la diste, no sé que tienes, que ya casi hace un año que lo dejasteis y aún eres tan especial como el momento en que os disteis vuestro primer beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario