lunes, 19 de diciembre de 2011

Ella solo quiere que le seas indiferente, que cuando te vea no piense siempre lo mismo: “Como te echo de menos…”, que cuando te hable luego no tenga la misma sensación de siempre (añoranza por pasar una de esas fantásticas conversaciones que teníais hace un año), y que cuando pongan en público “vuestra” canción, no diga inmediatamente: cámbiala por favor, ya que no es capaz de escucharla en público, sólo la escucha cuando está sola, la canta al compás de la letra y a la vez recuerda en cada frase un recuerdo de esa relación que tan mal acabó. Y me dice, que a pesar de ese final, no se arrepiente de la relación, ya que estuvo feliz todo el tiempo.
Y, ¿sabes qué? También me dice que no la duele todo lo que siente por ti, lo único con lo que no puede, es el echarte tanto de menos, echar tan de menos esa relación. Yo la digo que no sea tonta, que se olvide ya de ti, que debe rehacer su vida; ella me dice que ya lo sabe de sobra y que por mucho que extrañe la relación, no quiere volver a pasar por lo mismo. Por eso sé que intenta rehacer su vida (desde hace ya un tiempo), pero no sé que la diste, no sé que tienes, que ya casi hace un año que lo dejasteis y aún eres tan especial como el momento en que os disteis vuestro primer beso. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

martes, 6 de diciembre de 2011

Casi como respirar

Lo siento, eres inevitable, insustituible.
Te intenté cambiar por diversos amores, pero no lo conseguí, solo conseguí engañarme a mi misma pensando en que ya te había olvidado, que un mes alejada de ti iba a funcionar, pero no, en el momento que te volví a ver todo mi cuerpo tembló, tuvo un escalofrío desagradable. Intenté no darle importancia, pensé que eran tonterías, que al que quería era a otro y no a ti, hasta que hace un par de días hablamos un poco de todo, tuvimos una de esas conversaciones de hace un tiempo (la verdad, no lo puedo negar, las echaba de menos)
Al poco tiempo de hablarte, te vi con esa chica, lo único que pude sentir fueron celos, celos por querer ser en ese momento yo la que estaba entre sus brazos; también sentí un poco de rabia mezclada con envidia cuando hablaban de irse su casa, a ver una película, en esa acogedora cama (hace un tiempo esas tardes las pasaba así conmigo).
Así que si me perdonas, diré que te echo de menos, que a pesar de todo lo que sucedió, nunca te he dejado de querer; eres especial, increíble… Tienes algo que desde el primer momento en que te vi salir del instituto, el segundo día de tu primer año en este instituto, me enamora y hace que no pueda desengancharme de ti.
Sinceramente, ojalá logre desenamorarme ya de ti, esto es insostenible… 

jueves, 1 de diciembre de 2011

Angels on the moon

Antes, hace un par de días, siempre que me ponía a escuchar una canción aparecías tú, y yo sistemáticamente sacaba una sonrisa, cambiaba mi estado de ánimo, era especial. Ahora siempre que la escucho siento como si fuera familiar, como si la escuchara de siempre, sonrío como una tonta recordando una imagen determinada (la segunda vez que la escuché, yo andando hacía mi casa y a la vez viéndote a lo lejos mientras hacías dedo, cuando te cogieron me miraste como para “picarme” un poco, justo se acabó la canción cuando el coche desapareció).
Ya esa canción nunca será indiferente. Siempre guardará tu recuerdo en algún rincón de la tan libre y mágica letra, porque tú eres el Sol del que tanto habla, ya que es lo que necesita alguien para vivir, das la luz para que podamos tender a la razón, das calor para que nadie se quede congelado y por tanto que todo sea acogedor, además das algo especial con lo que haces que todo el mundo sonría cuando se nota tu presencia.