viernes, 4 de noviembre de 2011

Hacía tiempo que no te veía con frecuencia, sólo de pasada, no sé el qué pero algo ha cambiado, ya no hablamos, y antes hablábamos siempre de cualquier tontería, tu sonrisa es distinta, y tu mirada no la reconozca; ya no te buscaba por todas las esquinas, y no sonreía como antes, ahora si sonrío se me pasa en menos de treinta segundos, además de que no he tenido muchas ganas de saludarte, quién sabe por qué.
Por ello, durante un tiempo he querido convencerme de que ya no te quería, de que ya no era lo mismo, intentaba que no hubiera atracción. Pero la verdad, con una conversación de lo más escueta, hoy ha sido como antes, te buscaba por todos lados para simplemente observarte, quería cruzarme contigo solo para intentar rozarte y enseñarte la lengua como “una niña pequeña” (como tú lo describes), y siempre que notaba tu rostro sonreía como antes (una sonrísa que dura demasiado).
Y ahora es cuando me doy cuenta que olvidarte, de momento es demasiado difícil, que aunque me fije en otros y sienta algo por alguien, siempre tendré cierta debilidad hacia ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario