Íbamos todo el curso a un campamento, yo compartía habitación con una amiga, y al lado estaba el chico al que admiraba. Cuando nos instalábamos, le dijo el chico a la amiga que nos dejase solos, y lo hizo. Fue directo, me dijo: qué estamos haciendo, por qué sólo hablamos a escondidas sin que nadie nos vea, lo veo absurdo, no entiendo por qué no nos lanzábamos ya, quiero pasar todos los días contigo, conocerte a fondo, poder estar en lo bueno, pero también lo malo.
Cuando me desperté, tuve una sensación que no tenía hace tiempo, era de alegría plena. Cuando le vi en la clase que tenemos juntos, lo único que podía hacer era mirarle, sin dejar de hacerlo, sonreía, y cuando me miraba, apartaba la mirada medio segundo.
Ahora es cuando me doi cuenta de lo increíble que eres, de todo lo que me haces sentir. Es lo mejor...
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